Conoce a Limairy Rodriguez, la nueva gerente de programas de CACHI

¿Qué te motivó a dedicarte a este trabajo y, en particular, a unirte a CACHI?

Siempre me ha atraído el trabajo que plantea una pregunta más amplia que simplemente: “¿Cómo podemos mejorar este programa?”. Me interesa entender qué se necesita para transformar realmente las condiciones que influyen en la salud y la vida de las personas y, sobre todo, quién tiene el poder de decidir cómo será ese cambio.

Eso fue lo que me atrajo a CACHI. Creo firmemente que las comunidades deben tener la capacidad de participar en las decisiones que dan forma a los sistemas en los que viven, en lugar de recibir soluciones impuestas desde afuera. Me interesan especialmente las Comunidades Responsables por la Salud (ACH, por sus siglas en inglés) porque crean espacios para ese tipo de liderazgo comunitario y, al mismo tiempo, impulsan cambios en las políticas y los sistemas que pueden tener un impacto más allá de un programa o momento específico.

También tiene mucho significado para mí poder apoyar la infraestructura que hace posible este trabajo. Me encanta la gestión de programas, pero me he dado cuenta de que lo que más me entusiasma no es simplemente administrar un proyecto de principio a fin, sino ayudar a que las personas, las relaciones y las ideas avancen de manera que el trabajo sea más sólido y sostenible. Sentí que CACHI era un lugar donde podía reunir mis habilidades, mi compromiso con este trabajo y mi convicción en el poder de las comunidades, de una manera que es tanto práctica como profundamente coherente con mis valores.


Cuéntanos sobre alguna experiencia personal en la que hayas visto a una comunidad influir realmente en una decisión, o enfrentar dificultades para hacerlo. ¿Cómo influye esa experiencia en tu perspectiva sobre tu función en CACHI?

Una experiencia en la que pienso con frecuencia ocurrió cuando trabajaba en salud pública local, apoyando iniciativas de políticas públicas en Oakland. Había un fuerte impulso comunitario a favor de una propuesta de política sobre el tabaco, pero también tuve la oportunidad de escuchar a comerciantes locales que estaban preocupados por las posibles consecuencias hacia sus negocios y sentían que no habían sido incluidos en la conversación. Recuerdo que me llamó mucho la atención la tensión entre esas perspectivas: ambas provenían de personas comprometidas con su comunidad, pero que vivían la política y el proceso de toma de decisiones de maneras muy distintas.

Lo que me quedó de esa experiencia fue comprender que “la comunidad” rara vez representa una sola voz. Las personas pueden compartir un mismo lugar y, aun así, tener experiencias, intereses y relaciones muy diferentes con una política. Eso despertó mi curiosidad por entender cómo se ve una participación verdaderamente significativa cuando existen desacuerdos. Llegué a comprender que, a veces, fomentar la participación significa crear suficiente espacio para que las personas entiendan lo que está sucediendo, expresen sus necesidades y tengan cierta influencia en el proceso, incluso cuando la decisión final no refleje todo lo que solicitaron.

En CACHI, veo mi función como una oportunidad para ayudar a crear las condiciones que permitan a las comunidades ACH ejercer su capacidad de decisión: abrir espacios para distintas perspectivas, fortalecer las relaciones, conectar a las organizaciones de la red entre sí y con recursos, y ayudar a que cada comunidad de la red ACH logre que el conocimiento comunitario influya en la toma de decisiones. La voz y la capacidad de influencia de las comunidades son fundamentales para el enfoque de las ACH. Esto no significa que todas las personas tengan que estar de acuerdo, sino que cuenten con una oportunidad real de influir en lo que suceda después.

¿Qué esperas aprender de la red durante tus primeros meses?

Tengo muchas ganas de conocer a las organizaciones de la red y escuchar qué busca lograr cada ACH y cuáles son los desafíos que enfrenta. Me entusiasma comprender no solo el trabajo que realizan, sino también las relaciones y el contexto que le dan forma.

Y para brindar el mejor apoyo posible, es importante entender dónde identifica la red, en su conjunto, las necesidades y los vacíos: ¿quiénes podrían estar quedando fuera de la conversación?, ¿dónde se están perdiendo oportunidades o surgiendo nuevas posibilidades para conectar a las personas?, ¿y qué puede hacer CACHI para responder a sus necesidades? Con tantos cambios en el ámbito de la salud pública y el financiamiento, espero desarrollar una comprensión lo suficientemente profunda como para saber cuándo escuchar, cuándo hacer preguntas y cuándo involucrarme más para ayudar a impulsar el trabajo.

¿Qué es algo sobre ti que podría sorprender a los demás?

Soy del Valle del Río Grande, en el sur de Texas, la misma región de la que surgió Gloria Anzaldúa, la revolucionaria escritora y pensadora feminista Chicana que desafió las fronteras entre culturas, idiomas, identidades y formas de conocimiento. Y, como Mexicana, todavía me duele profundamente que Selena Quintanilla nos haya dejado demasiado pronto. ¡Qué regalo fue para todos nosotros! Nos dio tantos motivos para celebrar, ¡y cuánto hubiera querido que pudiéramos disfrutar de su presencia por más tiempo! Así que sí, si Selena sale en una conversación, probablemente tendré algo que decir al respecto. ¡Pero, por favor, no pongan “Dreaming of You” a menos que quieran verme haciendo pucheros!

Supongo que algo que podría sorprender a los demás es el enorme orgullo que siento por mis raíces, por los escritores, artistas, músicos y todas las personas que han influido en mi manera de ver el mundo. Y siempre estaré agradecida por su legado.